
Recordé aquel viejo chiste, aquel de un tipo que va al psiquiatra y le dice: doctor, mi hermano está loco, cree que es una gallina. Y él responde: pues ¿por qué no lo mete en un manicomio? Y el tipo le dice: lo haría pero necesito los huevos.[...] Pues eso es más o menos lo que pienso sobre las relaciones humanas, ¿saben? Son todas irracionales y absurdas y supongo que continuamos manteniéndolas porque la mayoría necesitamos los huevos.
De huevos y gallinas.
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Etiquetas: cine
Stay

Henry: “¿Conoce la cita de Tristán Rêveur sobre el arte malo?”
Sam: “No”
Henry: “El arte malo es más trágicamente hermoso que el buen arte porque documenta el fracaso humano”
[...]

Sam: “¿Has oído hablar de Tristán Rêveur?”
Lila: “Sí, claro”
Sam: “¿Te gusta su obra?”
Lila: “No la he visto. Nadie lo ha hecho. Quemó todas sus pinturas antes de suicidarse”
Sam: “¿Se suicidó?”
Lila: “A los dieciocho años dijo que viviría tres años más, que iría a Nueva York y se suicidaría. Y eso hizo”
Sam: “¿Cómo ocurrió?”
Lila: “Se pegó un balazo en el puente de Brooklyn. Dejó una nota de una sola línea: ‘Un suicidio elegante es la máxima obra de arte “
[...]

Lila: “El día que yo lo hice llevé dos hojas de afeitar al baño. ¿Sabes por qué? Porque sabía que, en cuanto empezara a sangrar, me debilitaría. No quería soltar una hoja y quedarme a mitad de camino. ¿Puedes imaginar eso? ¿Puedes imaginar odiar tanto tu vida como para llevar una hoja de repuesto?”
Sam: “¿Qué puedo decirle entonces?”
Lila: “Hay demasiada belleza para renunciar. Dile eso. Hay demasiada jodida belleza”
miércoles, 22 de junio de 2011
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Zerkalo

Siempre veo un mismo sueño. Como si el sueño quisiera obligarme a volver a aquellos lugares amados hasta el dolor donde estaba la casa de mi abuelo, donde hace 40 años nací sobre la mesa de comer. Cuando quiero entrar en la casa, algo me lo impide. A menudo veo ese sueño. Y cuando veo las paredes de troncos y la oscuridad del zaguán, ya en sueños sé que sólo lo sueño. Y la alegría se ensombrece a la espera del despertar. A veces ocurre algo y no vuelvo a soñar con la casa y los pinos entorno a la casa de mi infancia. Entonces me hace falta y espero con impaciencia ese sueño, en el que volveré a ser niño y volveré a sentirme feliz sabiendo que todo lo tengo por delante, que aún todo es posible...
miércoles, 15 de junio de 2011
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